Es curioso, me eh estado acordando mucho de una anécdota que podria decirse que fué mi primer rechazo por parte de "el arte". cuando estaba más peque, como a los 7 añitos fuí a una visita guiada por un museo no recuerdo bien si era el MARCO o el museo de historia mexicana , la cosa es que en esa visita vimos una serie de pinturas renacentistas de figuras religiosas, sobretodo de vírgenes y cosas así, y una de las chicas que nos guiaba se me quedaba viendo porque yo me detenía mucho a ver las pinturas, le dije que me gustaba como se veían los brochazos y le hacia preguntas al respecto, yo le decía ingenuamente que quería ser artista cuando creciera, como que eso que le dije le conmovió porque me comentaba las pinturas y su técnica con mucho entusiasmo.
Después de la visita tendríamos un taller de experimentación con materiales, y debíamos hacer lo que fuera, era libre, la chica estaba ahí sentada enfrente de mi esperando lo que haría con los materiales, le dije que haría algo referente a la exposición y tomé de una revista una imagen de una virgen toda enjoyada y con una gran corona, le dibuje la corona de espinas en sus manos a manera de atadura y muchas velas al rededor, después tomé la pintura roja y la esparcí por algunos lugares de la imagen y de sus ojos... no necesito explicar la cara que puso la chica y más al ver que de titulo ponía "la muerte de nuestra señora" XD
me separaron del grupo y me llevaron con la maestra que nos estaba cuidando, le dieron mi collage y ella luego habló con mi madre, que me regaño por eso, ya que le preguntaron que si veía películas violentas o cosas así en mi casa, por supuesto no ya que en ese tiempo no teníamos televisión.

Este recuerdo me alegró el día, ya que después de mucho razonar sobre el modo en que actualmente se ve el arte, al menos en mi universidad, y del cual no estoy nada de acuerdo, siento que no es algo nuevo en mi persona esa incomprensión y sin embargo ese deseo de crear sigue en mi y a pesar de los regaños y a pesar de que las nuevas tendencias no puedan calificar como arte lo que yo con mucho gusto hago, termina siendo lo menos importante.
Se vuelve triste si dejara de hacer las cosas por detenerme a meditar si es o no es...